En el marco de un Chile que apuesta por la inclusión y la equidad, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) ha experimentado importantes transformaciones que lo convierten en una herramienta real de desarrollo social y educativo. Hoy, más de 1 millón 500 mil estudiantes de cerca de 9 mil establecimientos en todo el país reciben alimentación gratuita a través del PAE. Pero este programa ha evolucionado para ser mucho más que una solución alimentaria: es una política pública con enfoque territorial, cultural, sostenible y justo. Entre sus avances más significativos se encuentra la adaptación de menús según las realidades geográficas, incorporando preparaciones tradicionales como la calapurca, el po’e de plátano o el charquicán de cochayuyo, fortaleciendo no solo la nutrición, sino también la identidad local y el sentido de pertenencia. Asimismo, el programa ha sumado opciones especiales para estudiantes con alergias alimentarias, celiaquía, u otras condiciones, incluyendo también un menú basado en plantas una vez por semana para estudiantes de enseñanza media, promoviendo hábitos saludables y sostenibles. Otro de los pilares de esta nueva etapa del PAE es su impacto en la economía local: una parte de las compras se realiza a pequeños productores, agricultores familiares y comunidades indígenas, fortaleciendo la economía regional y diversificando la dieta escolar. También se ha impulsado el consumo de productos del mar, fomentando la pesca local y una alimentación más balanceada. Además, se han hecho ajustes en las bases de licitación que mejoran las condiciones laborales de las manipuladoras de alimentos y que abren oportunidades para que pequeñas y medianas empresas puedan formar parte del sistema, generando empleo y dinamismo económico. Estos avances reflejan una mirada profunda sobre el rol de la alimentación en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. El PAE, en su versión actualizada, no solo combate la malnutrición, sino que también promueve inclusión, reconoce la diversidad territorial y aporta al desarrollo justo y sostenible de las comunidades. En definitiva, alimentar con sentido es garantizar que cada estudiante, sin importar su lugar de origen, pueda ejercer su derecho a una educación digna, saludable y culturalmente significativa.
Comenzó marzo y también iniciaron las clases para miles de estudiantes a lo largo del país. El comienzo del año escolar también provoca ciertas interrogantes, como por ejemplo, saber cuándo empiezan las vacaciones de invierno. Este receso se suele realizar a mediados de año y sus fechas de inicio y término ya están estipuladas en los calendarios escolares regionales de cada Seremi de Educación. Cabe destacar que la fecha de las vacaciones de invierno varía según cada región, al igual que su extensión, ya que durarán dos o tres semanas, dependiendo de la zona del país que corresponda. ¿Cuándo empiezan las vacaciones de invierno? La fecha de inicio y término de las vacaciones de invierno en los establecimientos con régimen semestral, según región, son: Arica y Parinacota: del lunes 7 al viernes 18 de julio, ambas fechas inclusive. Tarapacá: del lunes 7 al viernes 18 de julio. Antofagasta: del lunes 23 de junio al viernes 4 de julio. Lo último: ¿Dónde habrá tres semanas de vacaciones? Los calendarios escolares regionales establecen que, este año solo en dos regiones habrá vacaciones de invierno de tres semanas. En concreto, los estudiantes de la región Aysén y los de la región Magallanes y Antártica Chilena tendrán tres semanas. Por el contrario, quienes estudien entre Arica y Los Lagos tendrán solo dos semanas. Sigue leyendo sobre Vacaciones Invierno Fuente: Meganoticias
En el marco de un Chile que apuesta por la inclusión y la equidad, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) ha experimentado importantes transformaciones que lo convierten en una herramienta real de desarrollo social y educativo. Hoy, más de 1 millón 500 mil estudiantes de cerca de 9 mil establecimientos en todo el país reciben alimentación gratuita a través del PAE. Pero este programa ha evolucionado para ser mucho más que una solución alimentaria: es una política pública con enfoque territorial, cultural, sostenible y justo. Entre sus avances más significativos se encuentra la adaptación de menús según las realidades geográficas, incorporando preparaciones tradicionales como la calapurca, el po’e de plátano o el charquicán de cochayuyo, fortaleciendo no solo la nutrición, sino también la identidad local y el sentido de pertenencia. Asimismo, el programa ha sumado opciones especiales para estudiantes con alergias alimentarias, celiaquía, u otras condiciones, incluyendo también un menú basado en plantas una vez por semana para estudiantes de enseñanza media, promoviendo hábitos saludables y sostenibles. Otro de los pilares de esta nueva etapa del PAE es su impacto en la economía local: una parte de las compras se realiza a pequeños productores, agricultores familiares y comunidades indígenas, fortaleciendo la economía regional y diversificando la dieta escolar. También se ha impulsado el consumo de productos del mar, fomentando la pesca local y una alimentación más balanceada. Además, se han hecho ajustes en las bases de licitación que mejoran las condiciones laborales de las manipuladoras de alimentos y que abren oportunidades para que pequeñas y medianas empresas puedan formar parte del sistema, generando empleo y dinamismo económico. Estos avances reflejan una mirada profunda sobre el rol de la alimentación en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. El PAE, en su versión actualizada, no solo combate la malnutrición, sino que también promueve inclusión, reconoce la diversidad territorial y aporta al desarrollo justo y sostenible de las comunidades. En definitiva, alimentar con sentido es garantizar que cada estudiante, sin importar su lugar de origen, pueda ejercer su derecho a una educación digna, saludable y culturalmente significativa.
Comenzó marzo y también iniciaron las clases para miles de estudiantes a lo largo del país. El comienzo del año escolar también provoca ciertas interrogantes, como por ejemplo, saber cuándo empiezan las vacaciones de invierno. Este receso se suele realizar a mediados de año y sus fechas de inicio y término ya están estipuladas en los calendarios escolares regionales de cada Seremi de Educación. Cabe destacar que la fecha de las vacaciones de invierno varía según cada región, al igual que su extensión, ya que durarán dos o tres semanas, dependiendo de la zona del país que corresponda. ¿Cuándo empiezan las vacaciones de invierno? La fecha de inicio y término de las vacaciones de invierno en los establecimientos con régimen semestral, según región, son: Arica y Parinacota: del lunes 7 al viernes 18 de julio, ambas fechas inclusive. Tarapacá: del lunes 7 al viernes 18 de julio. Antofagasta: del lunes 23 de junio al viernes 4 de julio. Lo último: ¿Dónde habrá tres semanas de vacaciones? Los calendarios escolares regionales establecen que, este año solo en dos regiones habrá vacaciones de invierno de tres semanas. En concreto, los estudiantes de la región Aysén y los de la región Magallanes y Antártica Chilena tendrán tres semanas. Por el contrario, quienes estudien entre Arica y Los Lagos tendrán solo dos semanas. Sigue leyendo sobre Vacaciones Invierno Fuente: Meganoticias