Aprender a tomar una foto y enviarla por WhatsApp puede parecer trivial para quien creció con un teléfono inteligente en la mano, pero para muchas personas mayores esa habilidad significa poder ver la cara de un nieto que vive lejos o hacer un trámite sin depender de que alguien los lleve. Con esa lógica, SENAMA Maule y el Instituto AIEP de Talca llegaron a Pelarco con un taller de inclusión digital que reunió a cerca de 80 personas mayores de la comuna. Durante la jornada, docentes y estudiantes de AIEP acompañaron de manera personalizada a los participantes en el manejo del teléfono celular, WhatsApp, Facebook, toma y envío de fotografías, y también en ciberseguridad básica para identificar y evitar estafas y fraudes en línea, uno de los riesgos más comunes para quienes recién se incorporan al mundo digital. El coordinador regional de SENAMA, Camilo Escanilla, fue claro en el peso que tiene este tipo de iniciativas: la tecnología hoy es una herramienta fundamental para comunicarse, acceder a servicios, hacer trámites y ejercer derechos, y reducir la brecha digital es un desafío prioritario para garantizar un envejecimiento digno y con autonomía. Ver a 80 personas mayores participando con entusiasmo y ganando confianza en el uso de sus dispositivos, dijo, demuestra que nunca es tarde para aprender. Herman Jamet, director de AIEP Talca, destacó el valor del encuentro más allá de lo tecnológico: el taller generó espacios de confianza y aprendizaje mutuo entre estudiantes y personas mayores, una experiencia que enriquece a ambos lados. El alcalde Boris Cabrera agradeció la iniciativa y subrayó algo que en Pelarco se siente con claridad: muchos adultos mayores tienen dificultades para acceder a herramientas que hoy son parte de la vida cotidiana, y capacitaciones como esta les devuelven independencia concreta. La buena noticia es que esto no termina en Pelarco: las próximas comunas donde llegará el taller son Constitución, Longaví y Hualañé, ampliando el alcance de una iniciativa que demuestra que la inclusión digital no tiene edad mínima ni máxima.
Casi diez personas mueren cada día en Chile por cáncer colorrectal, y sin embargo es una enfermedad que en sus etapas iniciales tiene altas probabilidades de curación. Esa brecha entre lo que es posible y lo que ocurre fue el centro de la VI Jornada Regional de Articulación de Planes Comunales de Abordaje del Cáncer 2026, realizada en la Universidad Católica del Maule con la participación de más de 90 profesionales de hospitales, CESFAM, universidades, sociedades científicas y organizaciones de pacientes. El mensaje que atravesó todas las exposiciones fue uno solo: el combate contra este cáncer no comienza en un pabellón quirúrgico sino en el CESFAM del barrio, donde muchas veces se presenta la primera consulta por síntomas que pueden parecer menores pero que no lo son. Fortalecer esa primera línea de detección es lo que puede cambiar el pronóstico de miles de personas. El subdirector de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Maule, Dr. Alex Ortiz Cabezas, fue preciso en el desafío: construir un recorrido asistencial eficiente desde la sospecha diagnóstica hasta el tratamiento, sin que el paciente se pierda en el camino entre la atención primaria, los hospitales de mediana complejidad y los centros especializados. Y añadió una dimensión que los especialistas destacaron con fuerza: el trato humanizado durante todo ese recorrido, porque el paciente oncológico necesita sentirse acompañado desde el diagnóstico hasta el final del tratamiento, y el equipo del CESFAM nunca deja de ser parte de ese acompañamiento. El Dr. Diego Fica, del Hospital de Curepto, fue aún más directo: Chile está viviendo una emergencia oncológica, con un aumento sostenido de casos que ahora aparece también en personas menores de 50 años, y estas jornadas existen precisamente para compartir estrategias antes de que la crisis desborde la capacidad de respuesta del sistema. Los especialistas cerraron con dos mensajes concretos para la población. El primero es sobre síntomas que no deben normalizarse: sangre en las deposiciones, cambios persistentes en el hábito intestinal, dolor abdominal recurrente, anemia sin causa conocida, baja de peso involuntaria o antecedentes familiares de cáncer colorrectal son señales que exigen una consulta en el CESFAM sin postergación. El segundo es sobre prevención: alimentación con frutas, verduras y fibra, actividad física regular, evitar el tabaco y el alcohol, mantener un peso saludable y no saltarse los exámenes preventivos cuando el equipo de salud los indica. Cambios que parecen simples pero que, sumados, reducen el riesgo de manera significativa.
Hay una diferencia entre hablar sobre los adultos mayores y hablar con ellos. El Conversatorio Mayor que encabezó el delegado presidencial Juan Eduardo Prieto en la Delegación Regional buscó exactamente lo segundo. Los 13 integrantes del Consejo Asesor Regional de Mayores llegaron con preguntas previamente elaboradas y se las hicieron directamente a las autoridades de distintas Secretarías Regionales Ministeriales, abordando materias que van desde salud y acceso a derechos hasta transporte, cultura, educación y envejecimiento activo. No fue una charla de autoridades hacia la ciudadanía sino al revés: los representantes de los adultos mayores del Maule interrogando a quienes toman decisiones sobre sus vidas. El delegado Prieto fue claro en el compromiso que se lleva de la jornada: construir una hoja de ruta sólida para los próximos años que avance en mejores condiciones, más oportunidades y mayor bienestar para las personas mayores de la región. El seremi Pablo Olivares sumó los ejes concretos que guiarán ese trabajo: cuidadores, deporte, actividades de vinculación y mesas intersectoriales, todo bajo el mandato presidencial de avanzar hacia un envejecimiento activo, digno y saludable. El coordinador de Senama, Camilo Escanilla, puso en perspectiva el marco institucional que le da continuidad a este proceso: la nueva Ley Integral de Personas Mayores, cuya implementación requiere exactamente este tipo de mecanismos permanentes de participación donde las propias personas mayores sean protagonistas. La vocera del Consejo, María Ruby Jorquera, salió satisfecha y con convicción de que el espacio generará avances reales. Pedro Miranda, representante de Empedrado, fue más directo en el diagnóstico detrás del encuentro: hay desafíos que llevan mucho tiempo pendientes para las personas mayores de la región, y este tipo de instancias son la oportunidad de ponerlos sobre la mesa con quienes pueden hacer algo al respecto. Una frase que resume bien por qué estos conversatorios, cuando se hacen de verdad, importan.
El Tribunal Constitucional le puso un freno a la ley Escuelas Protegidas que el Gobierno había celebrado hace pocas semanas. Cuatro artículos fueron declarados contrarios a la Constitución, entre ellos el que establecía que una condena por determinados delitos podía suspender o impedir el acceso a la gratuidad universitaria. Para la senadora Paulina Vodanovic, el fallo no fue una sorpresa sino la confirmación de lo que la oposición advirtió durante la tramitación: los derechos sociales de las personas no pueden ser usados como sanción penal, y el TC lo dijo exactamente en esos términos. Su lectura política del momento fue directa y con imagen incluida: el Gobierno estaba dispuesto a revisar las mochilas de los estudiantes, pero no las cuentas bancarias de los deudores del CAE. La senadora maulina fue más allá del caso puntual y trazó una línea que conecta Escuelas Protegidas con el Registro de Vándalos, otro proyecto del Ejecutivo que en su opinión tiene el mismo problema de fondo. Si el TC ya estableció que no se pueden privar derechos sociales como consecuencia de conductas tipificadas como incivilidades, el Registro de Vándalos enfrenta el mismo riesgo constitucional. Vodanovic también lanzó una pregunta que apunta a la selectividad del concepto de incivilidad: ¿conducir a más de 200 kilómetros por hora no es una incivilidad, o solo lo son las conductas asociadas a personas en situación de vulnerabilidad? El cierre de su mensaje fue un llamado al Gobierno a sacar el pie del acelerador antes de que la premura legislativa siga produciendo leyes con fallas constitucionales que terminan siendo derribadas en los tribunales. Para Vodanovic, el problema no es querer más seguridad, en eso coincide, sino la forma de conseguirla: se necesita un Estado fuerte que persiga todos los delitos con sanciones proporcionales, no uno que aprueba leyes a toda velocidad que luego no resisten el control jurídico.
Hay aprendizajes que no caben en una sala de clases tradicional, y la biodiversidad de los insectos es uno de ellos. Por eso el SLEP Maule Costa llevó al Colegio Blanco Encalada de Cauquenes el proyecto Insectomanía, un museo multimedia e interactivo que durante una jornada especial reunió a estudiantes de 11 establecimientos rurales de los Microcentros Renovados e Innovadores de la zona. La instalación incluyó un domo equipado con tecnología 3D para proyecciones inmersivas, insectarios educativos con ejemplares reales, microscopios digitales y lupas estereoscópicas que los propios alumnos podían manipular, además de recursos de realidad aumentada y material fotográfico vinculado a biodiversidad, ecosistemas y cambio climático. Una combinación de tecnología y naturaleza pensada para que los niños no solo vieran insectos sino que los entendieran como parte esencial del planeta. El periodista Rafael Escobar, encargado de la presentación, explicó el hilo conductor de toda la experiencia: a través del mundo de los insectos los estudiantes aprenden a entender el rol de los polinizadores, depredadores y descomponedores, y por qué su existencia es crítica para los ecosistemas. La jornada comenzó dentro del domo con la historia de distintas especies proyectada en formato inmersivo, y luego abrió paso a la interacción directa con los insectarios, los microscopios y las tabletas digitales, favoreciendo un aprendizaje experiencial que ningún libro de texto puede replicar del todo. Los participantes fueron los establecimientos Purísima Concepción, Capilla de Pilén, Javiera Carrera, Pedernales, El Trozo, Mixta Atenea, Chorrillos, Silvestre Paiva, Pedro de Valdivia, José Dolores y Cabrería, todos escuelas rurales que rara vez tienen acceso a este tipo de propuestas. Esmeralda López, de la Escuela El Trozo, lo dijo con la sencillez de quien viene de lejos y lo sabe: vienen de un sector muy alejado de la ciudad y esta experiencia fue muy buena, aprendieron muchas cosas. Para el SLEP Maule Costa, este tipo de iniciativas no son un lujo puntual sino parte de una apuesta sostenida por acercar experiencias educativas de calidad a los estudiantes que más las necesitan.
Aprender a tomar una foto y enviarla por WhatsApp puede parecer trivial para quien creció con un teléfono inteligente en la mano, pero para muchas personas mayores esa habilidad significa poder ver la cara de un nieto que vive lejos o hacer un trámite sin depender de que alguien los lleve. Con esa lógica, SENAMA Maule y el Instituto AIEP de Talca llegaron a Pelarco con un taller de inclusión digital que reunió a cerca de 80 personas mayores de la comuna. Durante la jornada, docentes y estudiantes de AIEP acompañaron de manera personalizada a los participantes en el manejo del teléfono celular, WhatsApp, Facebook, toma y envío de fotografías, y también en ciberseguridad básica para identificar y evitar estafas y fraudes en línea, uno de los riesgos más comunes para quienes recién se incorporan al mundo digital. El coordinador regional de SENAMA, Camilo Escanilla, fue claro en el peso que tiene este tipo de iniciativas: la tecnología hoy es una herramienta fundamental para comunicarse, acceder a servicios, hacer trámites y ejercer derechos, y reducir la brecha digital es un desafío prioritario para garantizar un envejecimiento digno y con autonomía. Ver a 80 personas mayores participando con entusiasmo y ganando confianza en el uso de sus dispositivos, dijo, demuestra que nunca es tarde para aprender. Herman Jamet, director de AIEP Talca, destacó el valor del encuentro más allá de lo tecnológico: el taller generó espacios de confianza y aprendizaje mutuo entre estudiantes y personas mayores, una experiencia que enriquece a ambos lados. El alcalde Boris Cabrera agradeció la iniciativa y subrayó algo que en Pelarco se siente con claridad: muchos adultos mayores tienen dificultades para acceder a herramientas que hoy son parte de la vida cotidiana, y capacitaciones como esta les devuelven independencia concreta. La buena noticia es que esto no termina en Pelarco: las próximas comunas donde llegará el taller son Constitución, Longaví y Hualañé, ampliando el alcance de una iniciativa que demuestra que la inclusión digital no tiene edad mínima ni máxima.
Casi diez personas mueren cada día en Chile por cáncer colorrectal, y sin embargo es una enfermedad que en sus etapas iniciales tiene altas probabilidades de curación. Esa brecha entre lo que es posible y lo que ocurre fue el centro de la VI Jornada Regional de Articulación de Planes Comunales de Abordaje del Cáncer 2026, realizada en la Universidad Católica del Maule con la participación de más de 90 profesionales de hospitales, CESFAM, universidades, sociedades científicas y organizaciones de pacientes. El mensaje que atravesó todas las exposiciones fue uno solo: el combate contra este cáncer no comienza en un pabellón quirúrgico sino en el CESFAM del barrio, donde muchas veces se presenta la primera consulta por síntomas que pueden parecer menores pero que no lo son. Fortalecer esa primera línea de detección es lo que puede cambiar el pronóstico de miles de personas. El subdirector de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Maule, Dr. Alex Ortiz Cabezas, fue preciso en el desafío: construir un recorrido asistencial eficiente desde la sospecha diagnóstica hasta el tratamiento, sin que el paciente se pierda en el camino entre la atención primaria, los hospitales de mediana complejidad y los centros especializados. Y añadió una dimensión que los especialistas destacaron con fuerza: el trato humanizado durante todo ese recorrido, porque el paciente oncológico necesita sentirse acompañado desde el diagnóstico hasta el final del tratamiento, y el equipo del CESFAM nunca deja de ser parte de ese acompañamiento. El Dr. Diego Fica, del Hospital de Curepto, fue aún más directo: Chile está viviendo una emergencia oncológica, con un aumento sostenido de casos que ahora aparece también en personas menores de 50 años, y estas jornadas existen precisamente para compartir estrategias antes de que la crisis desborde la capacidad de respuesta del sistema. Los especialistas cerraron con dos mensajes concretos para la población. El primero es sobre síntomas que no deben normalizarse: sangre en las deposiciones, cambios persistentes en el hábito intestinal, dolor abdominal recurrente, anemia sin causa conocida, baja de peso involuntaria o antecedentes familiares de cáncer colorrectal son señales que exigen una consulta en el CESFAM sin postergación. El segundo es sobre prevención: alimentación con frutas, verduras y fibra, actividad física regular, evitar el tabaco y el alcohol, mantener un peso saludable y no saltarse los exámenes preventivos cuando el equipo de salud los indica. Cambios que parecen simples pero que, sumados, reducen el riesgo de manera significativa.
Hay una diferencia entre hablar sobre los adultos mayores y hablar con ellos. El Conversatorio Mayor que encabezó el delegado presidencial Juan Eduardo Prieto en la Delegación Regional buscó exactamente lo segundo. Los 13 integrantes del Consejo Asesor Regional de Mayores llegaron con preguntas previamente elaboradas y se las hicieron directamente a las autoridades de distintas Secretarías Regionales Ministeriales, abordando materias que van desde salud y acceso a derechos hasta transporte, cultura, educación y envejecimiento activo. No fue una charla de autoridades hacia la ciudadanía sino al revés: los representantes de los adultos mayores del Maule interrogando a quienes toman decisiones sobre sus vidas. El delegado Prieto fue claro en el compromiso que se lleva de la jornada: construir una hoja de ruta sólida para los próximos años que avance en mejores condiciones, más oportunidades y mayor bienestar para las personas mayores de la región. El seremi Pablo Olivares sumó los ejes concretos que guiarán ese trabajo: cuidadores, deporte, actividades de vinculación y mesas intersectoriales, todo bajo el mandato presidencial de avanzar hacia un envejecimiento activo, digno y saludable. El coordinador de Senama, Camilo Escanilla, puso en perspectiva el marco institucional que le da continuidad a este proceso: la nueva Ley Integral de Personas Mayores, cuya implementación requiere exactamente este tipo de mecanismos permanentes de participación donde las propias personas mayores sean protagonistas. La vocera del Consejo, María Ruby Jorquera, salió satisfecha y con convicción de que el espacio generará avances reales. Pedro Miranda, representante de Empedrado, fue más directo en el diagnóstico detrás del encuentro: hay desafíos que llevan mucho tiempo pendientes para las personas mayores de la región, y este tipo de instancias son la oportunidad de ponerlos sobre la mesa con quienes pueden hacer algo al respecto. Una frase que resume bien por qué estos conversatorios, cuando se hacen de verdad, importan.
El Tribunal Constitucional le puso un freno a la ley Escuelas Protegidas que el Gobierno había celebrado hace pocas semanas. Cuatro artículos fueron declarados contrarios a la Constitución, entre ellos el que establecía que una condena por determinados delitos podía suspender o impedir el acceso a la gratuidad universitaria. Para la senadora Paulina Vodanovic, el fallo no fue una sorpresa sino la confirmación de lo que la oposición advirtió durante la tramitación: los derechos sociales de las personas no pueden ser usados como sanción penal, y el TC lo dijo exactamente en esos términos. Su lectura política del momento fue directa y con imagen incluida: el Gobierno estaba dispuesto a revisar las mochilas de los estudiantes, pero no las cuentas bancarias de los deudores del CAE. La senadora maulina fue más allá del caso puntual y trazó una línea que conecta Escuelas Protegidas con el Registro de Vándalos, otro proyecto del Ejecutivo que en su opinión tiene el mismo problema de fondo. Si el TC ya estableció que no se pueden privar derechos sociales como consecuencia de conductas tipificadas como incivilidades, el Registro de Vándalos enfrenta el mismo riesgo constitucional. Vodanovic también lanzó una pregunta que apunta a la selectividad del concepto de incivilidad: ¿conducir a más de 200 kilómetros por hora no es una incivilidad, o solo lo son las conductas asociadas a personas en situación de vulnerabilidad? El cierre de su mensaje fue un llamado al Gobierno a sacar el pie del acelerador antes de que la premura legislativa siga produciendo leyes con fallas constitucionales que terminan siendo derribadas en los tribunales. Para Vodanovic, el problema no es querer más seguridad, en eso coincide, sino la forma de conseguirla: se necesita un Estado fuerte que persiga todos los delitos con sanciones proporcionales, no uno que aprueba leyes a toda velocidad que luego no resisten el control jurídico.
Hay aprendizajes que no caben en una sala de clases tradicional, y la biodiversidad de los insectos es uno de ellos. Por eso el SLEP Maule Costa llevó al Colegio Blanco Encalada de Cauquenes el proyecto Insectomanía, un museo multimedia e interactivo que durante una jornada especial reunió a estudiantes de 11 establecimientos rurales de los Microcentros Renovados e Innovadores de la zona. La instalación incluyó un domo equipado con tecnología 3D para proyecciones inmersivas, insectarios educativos con ejemplares reales, microscopios digitales y lupas estereoscópicas que los propios alumnos podían manipular, además de recursos de realidad aumentada y material fotográfico vinculado a biodiversidad, ecosistemas y cambio climático. Una combinación de tecnología y naturaleza pensada para que los niños no solo vieran insectos sino que los entendieran como parte esencial del planeta. El periodista Rafael Escobar, encargado de la presentación, explicó el hilo conductor de toda la experiencia: a través del mundo de los insectos los estudiantes aprenden a entender el rol de los polinizadores, depredadores y descomponedores, y por qué su existencia es crítica para los ecosistemas. La jornada comenzó dentro del domo con la historia de distintas especies proyectada en formato inmersivo, y luego abrió paso a la interacción directa con los insectarios, los microscopios y las tabletas digitales, favoreciendo un aprendizaje experiencial que ningún libro de texto puede replicar del todo. Los participantes fueron los establecimientos Purísima Concepción, Capilla de Pilén, Javiera Carrera, Pedernales, El Trozo, Mixta Atenea, Chorrillos, Silvestre Paiva, Pedro de Valdivia, José Dolores y Cabrería, todos escuelas rurales que rara vez tienen acceso a este tipo de propuestas. Esmeralda López, de la Escuela El Trozo, lo dijo con la sencillez de quien viene de lejos y lo sabe: vienen de un sector muy alejado de la ciudad y esta experiencia fue muy buena, aprendieron muchas cosas. Para el SLEP Maule Costa, este tipo de iniciativas no son un lujo puntual sino parte de una apuesta sostenida por acercar experiencias educativas de calidad a los estudiantes que más las necesitan.