Entrar a un pub o restaurante en el Maule y asumir que todo está en orden resultó ser una apuesta bastante arriesgada. La primera jornada del plan de fiscalización a locales nocturnos que lideran las seremis de Salud y Trabajo dejó un balance que habla por sí solo: de cinco recintos inspeccionados en Talca, cuatro terminaron con sumario sanitario y uno con exigencias. La seremi de Salud, Iskra Cox, fue directa al detallar lo que encontraron en terreno: deficiencias en el rotulado de alimentos, problemas de higiene en las cocinas, fallas en la manipulación segura de alimentos y observaciones en vías de evacuación y extintores. No son infracciones menores sino condiciones que afectan directamente la salud de quienes trabajan y consumen en esos locales. El operativo se enmarca en el Mes de la Prevención del Consumo de Tabaco y pone especial foco en el cumplimiento de la Ley de Ambientes Libres de Humo, aunque la revisión va mucho más allá de los ceniceros. Durante 2026 la Autoridad Sanitaria ya lleva 57 fiscalizaciones relacionadas con la normativa antitabaco en la región, con dos sumarios derivados de esas acciones. El plan que acaba de comenzar eleva el estándar de control al incluir condiciones higiénico-sanitarias generales y sumar a la Seremi del Trabajo en una fiscalización conjunta que revisa tanto las condiciones del recinto como las laborales de quienes trabajan en él. El seremi del Trabajo, Ervin Castillo, fue claro en que los resultados de la primera noche no son un caso aislado sino una señal de que el problema existe y que la fiscalización tiene que continuar. El plan se extenderá a otras comunas de la región durante las próximas semanas, con presencia sostenida de la Autoridad Sanitaria en terreno. El mensaje para los locales que aún no han sido visitados es evidente: el momento de ponerse al día con la normativa no es cuando lleguen los inspectores.
Que el proyecto esté diseñado y listo es una buena noticia. Que el financiamiento todavía no esté asegurado es la otra cara de la moneda. Eso es exactamente lo que enfrenta el LIPAC, el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda de Cauquenes, cuya reposición lleva años siendo una demanda de la comunidad y que esta semana recibió una señal importante cuando el Director Regional de Arquitectura del MOP, Pablo Sepúlveda, visitó la ciudad y se reunió con el equipo directivo del SLEP Maule Costa. El mensaje fue claro: este es el proyecto educacional más grande y prioritario con el que cuenta la Dirección de Arquitectura a nivel regional, una iniciativa que supera los $20 mil millones y que Sepúlveda describió como grande, atractiva y muy desafiante. La visita no fue solo declarativa. La reunión permitió articular el trabajo entre la Dirección de Arquitectura y el SLEP Maule Costa, en lo que además será una experiencia inédita para ambas instituciones: la primera vez que la Dirección de Arquitectura trabaja en la región con un Servicio Local de Educación Pública. Sepúlveda fue explícito en el valor de ese precedente: el LIPAC será el proyecto piloto que abra el camino para futuras iniciativas con otros SLEP del Maule. Para la directora ejecutiva (s) del SLEP, Vivianne Alfaro, la articulación con el MOP es fundamental porque el objetivo final es concreto: entregar mejores condiciones para formar técnicos de calidad para la provincia y la región. El director del LIPAC, Renato Plaza, recibió la noticia con alivio pero también con realismo. Saber que el proyecto es prioridad regional en un contexto de recursos escasos y múltiples necesidades da cierta tranquilidad, pero el desafío que queda es mayúsculo: conseguir el financiamiento, ya sea público, privado o una combinación de ambos, para que el diseño que ya existe sobre el papel se convierta finalmente en una obra que la comunidad cauquenina lleva demasiado tiempo esperando.
Hay despedidas que se sienten distintas. La ceremonia que organizó el municipio de Molina para reconocer a sus docentes retirados no fue un trámite administrativo sino un acto de gratitud que tuvo lágrimas, anécdotas y el peso de vidas enteras dedicadas a educar. Doce educadores, entre profesores y asistentes de la educación, recibieron un reconocimiento especial junto al bono de retiro del Mineduc, en un acto que puso en valor algo que los números no pueden medir del todo: lo que significa pasar décadas frente a un curso, formando personas que luego forman a otras. Entre los homenajeados hubo casos de hasta 50 años de servicio, como el del profesor Claudio Varas, quien ejerció como director en varios establecimientos de la comuna y cerró su carrera en la Escuela Reino de Dinamarca. Varas habló visiblemente emocionado y con la honestidad de quien sabe que una etapa importante de su vida se cierra. Dijo que se va feliz y satisfecho, que entregó lo mejor que pudo, y que agradece especialmente a los niños y adolescentes que le permitieron realizarse como profesional y como persona. Agradeció también a su especialidad, el francés, una materia que en las escuelas rurales de la provincia no es lo más común pero que él llevó con orgullo durante medio siglo. La profesora María Opazo, quien ejerció hasta el final en la Escuela Las Palmas de Tres Esquinas, se despidió con otra imagen: la del humor como herramienta pedagógica, esa que al principio los niños no entienden pero que termina por engancharlos, y con la que construyó recuerdos que se lleva consigo. El concejal y presidente de la Comisión de Educación, Cristian Martínez, cerró la ceremonia con palabras que fueron más allá del protocolo. Recordó a docentes como la tía Angélica o el profesor Varas como figuras que forman parte de la memoria colectiva de Molina, personas que uno conoce desde chico y cuya presencia en la comunidad trasciende los límites del aula. Su mensaje fue simple y sincero: gracias por seguir haciendo de Molina una comuna con niños más felices y mejor preparados para la vida.
Hay libros que no envejecen porque hablan de algo que no cambia, y El Principito es uno de ellos. Este sábado 6 de junio a las 17:00 horas, el Teatro del Centro de Extensión de la Universidad Católica del Maule recibe Asteroide, un montaje de la compañía maulina Teatropello junto a jóvenes egresados del proyecto de artes integradas Cotiledón que toma ese universo inmortal y lo lleva a escena combinando teatro, música y circo. El resultado es una propuesta que no apunta solo a los niños sino a cualquier adulto que todavía guarda algo del Principito que fue, ese que miraba el mundo con asombro antes de que las responsabilidades y las urgencias ocuparan todo el espacio. La directora de Extensión, Arte y Cultura de la UCM, Victoria Flores Monreal, lo describió con precisión: el arte como puente entre la infancia y la adultez, y la imaginación como herramienta de supervivencia en un mundo que suele subvalorarla. Asteroide llega al escenario talquino como una apuesta por el teatro de calidad que convoca a la familia completa, en un formato accesible y cercano que la UCM ha convertido en sello de su programación cultural. Las entradas están disponibles en preventa a $3.000 en las oficinas de Extensión UCM en 3 Norte 650, de lunes a jueves de 9:00 a 17:30 y viernes de 9:00 a 15:30. El día de la función el valor sube a $4.000. La comunidad UCM accede a una promoción 2x1 presentando credencial en puerta, y los niños menores de 6 años entran sin costo. Una oportunidad concreta para que el fin de semana tenga algo más que pantallas.
Hay personas que no esperan que los llamen para actuar, simplemente están. Los bomberos voluntarios de Licantén llevan décadas respondiendo a incendios, inundaciones y terremotos con lo que tienen, y esta semana el Gobierno Regional y el municipio decidieron que merecen tenerlo mejor. El gobernador Pedro Pablo Álvarez-Salamanca encabezó la inauguración de las obras de ampliación de la Primera Compañía, una inversión superior a los $180 millones que forma parte del Plan Maule Seguro y que se tradujo en una intervención integral del recinto: construcción de un segundo piso con dos oficinas y un salón multiuso, además de trabajos de mantención y mejoramiento en el primer nivel. Una obra que no solo mejora la infraestructura sino que también le dice algo concreto a quienes la usan cada vez que suena la alarma. El gobernador Álvarez-Salamanca fue directo al explicar la lógica detrás de la inversión: quienes protegen a las comunidades merecen contar con las condiciones adecuadas para hacerlo. Desde que asumió el Gobierno Regional, el fortalecimiento de Bomberos se convirtió en uno de los ejes del Plan Maule Seguro, con reposición de carros bomba y mejoramiento de cuarteles en distintas comunas. Licantén es uno de esos eslabones de una cadena que busca que ninguna compañía de la región quede atrás. El alcalde Claudio Reyes sumó el valor de la colaboración entre el municipio y el nivel regional, recordando que este tipo de obras solo ocurren cuando los distintos actores del territorio deciden empujar en la misma dirección. El superintendente del cuerpo local, Juan Miguel Contardo, cerró con la perspectiva de quien más conoce lo que significa trabajar en un cuartel que no da abasto. Las nuevas dependencias no son un lujo sino una herramienta: más comodidad para los voluntarios se traduce en mejor capacidad de respuesta cuando la comunidad los necesita. Y en Licantén, como en cualquier comuna del Maule, ese momento puede llegar cualquier noche.
Entrar a un pub o restaurante en el Maule y asumir que todo está en orden resultó ser una apuesta bastante arriesgada. La primera jornada del plan de fiscalización a locales nocturnos que lideran las seremis de Salud y Trabajo dejó un balance que habla por sí solo: de cinco recintos inspeccionados en Talca, cuatro terminaron con sumario sanitario y uno con exigencias. La seremi de Salud, Iskra Cox, fue directa al detallar lo que encontraron en terreno: deficiencias en el rotulado de alimentos, problemas de higiene en las cocinas, fallas en la manipulación segura de alimentos y observaciones en vías de evacuación y extintores. No son infracciones menores sino condiciones que afectan directamente la salud de quienes trabajan y consumen en esos locales. El operativo se enmarca en el Mes de la Prevención del Consumo de Tabaco y pone especial foco en el cumplimiento de la Ley de Ambientes Libres de Humo, aunque la revisión va mucho más allá de los ceniceros. Durante 2026 la Autoridad Sanitaria ya lleva 57 fiscalizaciones relacionadas con la normativa antitabaco en la región, con dos sumarios derivados de esas acciones. El plan que acaba de comenzar eleva el estándar de control al incluir condiciones higiénico-sanitarias generales y sumar a la Seremi del Trabajo en una fiscalización conjunta que revisa tanto las condiciones del recinto como las laborales de quienes trabajan en él. El seremi del Trabajo, Ervin Castillo, fue claro en que los resultados de la primera noche no son un caso aislado sino una señal de que el problema existe y que la fiscalización tiene que continuar. El plan se extenderá a otras comunas de la región durante las próximas semanas, con presencia sostenida de la Autoridad Sanitaria en terreno. El mensaje para los locales que aún no han sido visitados es evidente: el momento de ponerse al día con la normativa no es cuando lleguen los inspectores.
Que el proyecto esté diseñado y listo es una buena noticia. Que el financiamiento todavía no esté asegurado es la otra cara de la moneda. Eso es exactamente lo que enfrenta el LIPAC, el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda de Cauquenes, cuya reposición lleva años siendo una demanda de la comunidad y que esta semana recibió una señal importante cuando el Director Regional de Arquitectura del MOP, Pablo Sepúlveda, visitó la ciudad y se reunió con el equipo directivo del SLEP Maule Costa. El mensaje fue claro: este es el proyecto educacional más grande y prioritario con el que cuenta la Dirección de Arquitectura a nivel regional, una iniciativa que supera los $20 mil millones y que Sepúlveda describió como grande, atractiva y muy desafiante. La visita no fue solo declarativa. La reunión permitió articular el trabajo entre la Dirección de Arquitectura y el SLEP Maule Costa, en lo que además será una experiencia inédita para ambas instituciones: la primera vez que la Dirección de Arquitectura trabaja en la región con un Servicio Local de Educación Pública. Sepúlveda fue explícito en el valor de ese precedente: el LIPAC será el proyecto piloto que abra el camino para futuras iniciativas con otros SLEP del Maule. Para la directora ejecutiva (s) del SLEP, Vivianne Alfaro, la articulación con el MOP es fundamental porque el objetivo final es concreto: entregar mejores condiciones para formar técnicos de calidad para la provincia y la región. El director del LIPAC, Renato Plaza, recibió la noticia con alivio pero también con realismo. Saber que el proyecto es prioridad regional en un contexto de recursos escasos y múltiples necesidades da cierta tranquilidad, pero el desafío que queda es mayúsculo: conseguir el financiamiento, ya sea público, privado o una combinación de ambos, para que el diseño que ya existe sobre el papel se convierta finalmente en una obra que la comunidad cauquenina lleva demasiado tiempo esperando.
Hay despedidas que se sienten distintas. La ceremonia que organizó el municipio de Molina para reconocer a sus docentes retirados no fue un trámite administrativo sino un acto de gratitud que tuvo lágrimas, anécdotas y el peso de vidas enteras dedicadas a educar. Doce educadores, entre profesores y asistentes de la educación, recibieron un reconocimiento especial junto al bono de retiro del Mineduc, en un acto que puso en valor algo que los números no pueden medir del todo: lo que significa pasar décadas frente a un curso, formando personas que luego forman a otras. Entre los homenajeados hubo casos de hasta 50 años de servicio, como el del profesor Claudio Varas, quien ejerció como director en varios establecimientos de la comuna y cerró su carrera en la Escuela Reino de Dinamarca. Varas habló visiblemente emocionado y con la honestidad de quien sabe que una etapa importante de su vida se cierra. Dijo que se va feliz y satisfecho, que entregó lo mejor que pudo, y que agradece especialmente a los niños y adolescentes que le permitieron realizarse como profesional y como persona. Agradeció también a su especialidad, el francés, una materia que en las escuelas rurales de la provincia no es lo más común pero que él llevó con orgullo durante medio siglo. La profesora María Opazo, quien ejerció hasta el final en la Escuela Las Palmas de Tres Esquinas, se despidió con otra imagen: la del humor como herramienta pedagógica, esa que al principio los niños no entienden pero que termina por engancharlos, y con la que construyó recuerdos que se lleva consigo. El concejal y presidente de la Comisión de Educación, Cristian Martínez, cerró la ceremonia con palabras que fueron más allá del protocolo. Recordó a docentes como la tía Angélica o el profesor Varas como figuras que forman parte de la memoria colectiva de Molina, personas que uno conoce desde chico y cuya presencia en la comunidad trasciende los límites del aula. Su mensaje fue simple y sincero: gracias por seguir haciendo de Molina una comuna con niños más felices y mejor preparados para la vida.
Hay libros que no envejecen porque hablan de algo que no cambia, y El Principito es uno de ellos. Este sábado 6 de junio a las 17:00 horas, el Teatro del Centro de Extensión de la Universidad Católica del Maule recibe Asteroide, un montaje de la compañía maulina Teatropello junto a jóvenes egresados del proyecto de artes integradas Cotiledón que toma ese universo inmortal y lo lleva a escena combinando teatro, música y circo. El resultado es una propuesta que no apunta solo a los niños sino a cualquier adulto que todavía guarda algo del Principito que fue, ese que miraba el mundo con asombro antes de que las responsabilidades y las urgencias ocuparan todo el espacio. La directora de Extensión, Arte y Cultura de la UCM, Victoria Flores Monreal, lo describió con precisión: el arte como puente entre la infancia y la adultez, y la imaginación como herramienta de supervivencia en un mundo que suele subvalorarla. Asteroide llega al escenario talquino como una apuesta por el teatro de calidad que convoca a la familia completa, en un formato accesible y cercano que la UCM ha convertido en sello de su programación cultural. Las entradas están disponibles en preventa a $3.000 en las oficinas de Extensión UCM en 3 Norte 650, de lunes a jueves de 9:00 a 17:30 y viernes de 9:00 a 15:30. El día de la función el valor sube a $4.000. La comunidad UCM accede a una promoción 2x1 presentando credencial en puerta, y los niños menores de 6 años entran sin costo. Una oportunidad concreta para que el fin de semana tenga algo más que pantallas.
Hay personas que no esperan que los llamen para actuar, simplemente están. Los bomberos voluntarios de Licantén llevan décadas respondiendo a incendios, inundaciones y terremotos con lo que tienen, y esta semana el Gobierno Regional y el municipio decidieron que merecen tenerlo mejor. El gobernador Pedro Pablo Álvarez-Salamanca encabezó la inauguración de las obras de ampliación de la Primera Compañía, una inversión superior a los $180 millones que forma parte del Plan Maule Seguro y que se tradujo en una intervención integral del recinto: construcción de un segundo piso con dos oficinas y un salón multiuso, además de trabajos de mantención y mejoramiento en el primer nivel. Una obra que no solo mejora la infraestructura sino que también le dice algo concreto a quienes la usan cada vez que suena la alarma. El gobernador Álvarez-Salamanca fue directo al explicar la lógica detrás de la inversión: quienes protegen a las comunidades merecen contar con las condiciones adecuadas para hacerlo. Desde que asumió el Gobierno Regional, el fortalecimiento de Bomberos se convirtió en uno de los ejes del Plan Maule Seguro, con reposición de carros bomba y mejoramiento de cuarteles en distintas comunas. Licantén es uno de esos eslabones de una cadena que busca que ninguna compañía de la región quede atrás. El alcalde Claudio Reyes sumó el valor de la colaboración entre el municipio y el nivel regional, recordando que este tipo de obras solo ocurren cuando los distintos actores del territorio deciden empujar en la misma dirección. El superintendente del cuerpo local, Juan Miguel Contardo, cerró con la perspectiva de quien más conoce lo que significa trabajar en un cuartel que no da abasto. Las nuevas dependencias no son un lujo sino una herramienta: más comodidad para los voluntarios se traduce en mejor capacidad de respuesta cuando la comunidad los necesita. Y en Licantén, como en cualquier comuna del Maule, ese momento puede llegar cualquier noche.