Una de cal y una de arena, contrastes en la economía del Biobío, exportaciones pesqueras se disparan mientras el sector forestal sufre fuerte caída
El inicio de 2026 muestra dos realidades opuestas para la región, con un crecimiento histórico del 58% en los envíos del mar frente a un desplome del 40,7% en la industria maderera debido a la baja demanda internacional.
La economía de la Región del Biobío ha comenzado el año 2026 con resultados mixtos que reflejan la volatilidad de los mercados globales. Por un lado, el sector de pesca y acuicultura ha registrado un desempeño excepcional, con un incremento del 58% en sus exportaciones durante el mes de enero. Este auge ha sido impulsado principalmente por la alta demanda de jurel en mercados africanos, como Costa de Marfil y Burkina Faso, consolidando a la industria pesquera como el gran motor de crecimiento regional en este arranque de año y demostrando una exitosa diversificación hacia nuevos destinos estratégicos.
En la otra vereda, el sector forestal —históricamente el pilar de la zona— atraviesa un periodo crítico al registrar una caída del 40,7% en sus envíos. Este retroceso se explica por la fuerte presión ejercida por la desaceleración de China y Estados Unidos, los principales compradores de madera y celulosa, donde la menor actividad en la construcción y la debilidad en los precios internacionales han frenado los despachos desde los puertos locales. Esta baja en el rubro forestal ha impactado negativamente en la balanza comercial regional, obligando a las empresas a ajustar sus proyecciones frente a un escenario externo más restrictivo.
Esta disparidad de cifras evidencia un cambio en el dinamismo exportador de la región, donde el éxito de los productos del mar logra compensar parcialmente la debilidad del gigante forestal. Mientras la industria pesquera aprovecha la apertura de mercados emergentes con productos de consumo humano, el sector maderero se mantiene a la espera de una recuperación en la demanda de sus socios tradicionales. Las autoridades económicas regionales monitorean con atención este panorama de contrastes, destacando la importancia de contar con una matriz productiva diversa para enfrentar las fluctuaciones de la economía mundial.






















