Fin de una era en la hotelería curicana: Hotel Raíces liquida todo su mobiliario tras su cierre definitivo
El emblemático recinto, que durante años fue un referente de alojamiento y eventos en el corazón de la ciudad, realizó un remate total de sus bienes. Camas, televisores y equipos de cocina pasaron a manos de nuevos dueños en una jornada marcada por la nostalgia.
El panorama urbano de Curicó despide a uno de sus actores más conocidos. El Hotel Raíces, ubicado en la intersección de las calles Carmen con Membrillar, puso punto final a su historia con una masiva subasta pública de todo su equipamiento interior. La instancia atrajo a decenas de compradores, desde dueños de otros hostales hasta particulares que buscaban llevarse un recuerdo o aprovechar los artículos de alta gama que caracterizaban al recinto.
El remate incluyó una lista exhaustiva de activos que daban vida a sus habitaciones y salones de conferencias. Entre los objetos subastados destacaron colchones de diversos tamaños, televisores LED, mobiliario de oficina, frigobares, cortinaje y cuadros decorativos. Además, se liquidó la infraestructura del área de restaurante, incluyendo hornos industriales, loza, cristalería y maquinaria de refrigeración, dejando las dependencias completamente desocupadas.
Un cierre que impacta al turismo local
Aunque las razones específicas del cese de funciones no fueron detalladas durante el evento, el cierre del Hotel Raíces representa una pérdida significativa para la capacidad hotelera de la provincia. Durante su funcionamiento, el hotel no solo albergó a turistas y viajeros de negocios, sino que fue un centro neurálgico para reuniones gremiales, lanzamientos de productos y eventos sociales, gracias a su ubicación privilegiada a pocas cuadras de la Plaza de Armas.
La desaparición de este servicio deja un vacío en la oferta de alojamiento de estándar superior en la comuna, obligando a los visitantes a buscar alternativas en la periferia o en ciudades vecinas. Por ahora, el destino del imponente edificio de varias plantas es incierto, abriendo la interrogante sobre si el inmueble será reconvertido para uso habitacional, oficinas administrativas o si un nuevo operador del rubro turístico apostará por reabrir sus puertas bajo una nueva marca.
























