De la casa a la sala cuna: 5 claves para un primer día de jardín exitoso y sin traumas
El ingreso a la educación parvularia es un hito emocional tanto para niños como para padres. Expertos entregan recomendaciones basadas en la crianza respetuosa para que este proceso sea una transición tranquila y segura.
El inicio del año escolar trae consigo uno de los desafíos más grandes para las familias: el ingreso de los más pequeños al jardín infantil o sala cuna. Este cambio de entorno, que implica dejar la seguridad del hogar para explorar un espacio nuevo con personas desconocidas, puede generar ansiedad y diversas reacciones en los niños. Según especialistas del programa Fonoinfancia, la clave para que esta trayectoria educativa comience bien es el acompañamiento sensible y la validación de las emociones, tratando al niño siempre como un sujeto de derechos y no solo como un espectador del proceso.
La preparación debe comenzar antes de llegar a la puerta del establecimiento. La anticipación es fundamental: explicarles de forma clara quiénes estarán allí, qué actividades realizarán y, lo más importante, asegurarles quién pasará a buscarlos y a qué hora. Durante la despedida, el error más común es intentar escabullirse cuando el niño se distrae. Los expertos advierten que nunca se debe mentir ni irse de forma abrupta, ya que esto rompe la confianza. Una despedida calmada, aunque haya llanto, refuerza la idea de que el jardín es un lugar seguro y que el adulto siempre volverá.
Finalmente, es vital entender que cada niño tiene su propio ritmo de adaptación. No existen reacciones "correctas" o "incorrectas"; el llanto, la curiosidad o el silencio son formas válidas de expresar lo que están viviendo. Para las familias que sientan que el proceso está siendo especialmente difícil, existen canales de apoyo gratuitos como Fonoinfancia (800 200 818), donde psicólogos especialistas ofrecen orientación sobre crianza respetuosa para ayudar a que este gran paso sea el inicio de una etapa llena de aprendizajes y bienestar.
Consejos prácticos para las familias:
Anticipación clara: Habla con ellos sobre el jardín días antes, mencionando que conocerán nuevos amigos y materiales de juego.
La verdad ante todo: No hagas promesas que no puedas cumplir. Dile con precisión: "Vengo por ti después de tu siesta" o "después de almuerzo".
Disponibilidad emocional: Escucha sus miedos y ofrece cercanía física (abrazos, contención) si lo requieren.
Despedida con calma: Transmite tranquilidad. Si tú estás nervioso o angustiado, el niño lo percibirá y asumirá que el lugar es peligroso.
Validación: No reprimas su llanto. Acompáñalo y dile que es normal sentirse así en un lugar nuevo, pero que estarás de vuelta pronto.























