Hospital Regional de Talca acompaña a familias que viven duelo gestacional y perinatal con la Ceremonia de la Luz
Durante octubre, el recinto desarrolla instancias de sensibilización y apoyo para madres, padres y familias que han perdido a un bebé durante el embarazo, el parto o sus primeros días de vida.
La pérdida de un bebé durante la gestación, en el nacimiento o en sus primeros días de vida deja una profunda huella emocional, pero es un dolor que con frecuencia no encuentra espacios donde expresarse. Para abordarlo, el Hospital Regional de Talca (HRT) desarrolla durante octubre actividades de acompañamiento y sensibilización, entre ellas la Ceremonia de la Luz, donde las familias encienden velas en memoria de sus hijos, comparten sus experiencias y reconocen su existencia. La psicóloga clínica del equipo Chile Crece Contigo del HRT, María Soledad Salas, quien realiza atenciones en el marco de la Ley Dominga, explicó que la instancia permite a las familias sentir, recordar y comprender que no están solas, y subrayó la importancia de contar tanto con una red familiar como con el respaldo de los equipos clínicos.
Isabel Villasmil, madre de Frehia González, participó en la ceremonia y recordó a su hija con un cuadro de un colibrí que ella misma pintó. Describió la experiencia como reconfortante por el apoyo recibido, aunque también dolorosa por evocar un día muy difícil, y envió un mensaje a otras madres que han vivido una pérdida: este sentimiento no debe silenciarse y no están solas. Salas añadió que estos espacios son especialmente significativos para quienes no pudieron vivir el cuidado que imaginaban para sus hijos, ya que les ofrecen la oportunidad de nombrarlos y expresarles su cariño.
Durante este año, el acompañamiento incluyó además dos inhumaciones de restos fetales que permanecían en el hospital, correspondientes a situaciones específicas y que no constituyen una prestación regular del recinto. Francisco Albornoz, padre de Felipe León, uno de los tres bebés de un embarazo de trillizos que falleció durante la gestación, contó que saber dónde descansa su hijo les permitió cerrar una etapa que sentían inconclusa, y que sus hermanos podrán visitarlo. El equipo del HRT recordó que el duelo gestacional, perinatal y neonatal no tiene una única forma de vivirse ni un plazo definido, y que escuchar sin minimizar la pérdida, respetar los tiempos de cada familia y permitir que hablen de sus bebés son gestos clave para que no lo enfrenten en soledad.


















