El Maule va primero: una estrategia australiana basada en evidencia llega a la región para prevenir el suicidio adolescente
Más de 80 profesionales de las 30 comunas del Maule fueron capacitados en el programa Reframe IT+, convirtiendo al Servicio de Salud regional en el primero del país en implementar esta intervención en el ámbito sanitario.
El suicidio es una de las principales causas de muerte en adolescentes, y el Maule decidió enfrentarlo con una herramienta que ningún servicio de salud del país había usado antes en ese ámbito. Más de 80 psicólogos y médicos de las 30 comunas de la región y de los principales hospitales de la red asistencial fueron capacitados esta semana en Reframe IT+, un programa australiano basado en evidencia científica que combina sesiones presenciales con una plataforma digital para ayudar a adolescentes a desarrollar habilidades emocionales, reducir la angustia y fortalecer los factores que los protegen frente a la conducta suicida. El jefe del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Maule, el psiquiatra Felipe Navia, fue directo: es una situación que ven con creciente frecuencia en la región y que exige herramientas concretas y efectivas, no solo buenas intenciones.
Lo que hace especialmente relevante a Reframe IT+ no es solo su origen sino su respaldo científico. La psicóloga e investigadora Daniela Meza, que participó en la adaptación del programa para Chile, explicó que los estudios previos demostraron reducción de la ideación suicida y de la sintomatología depresiva en los adolescentes intervenidos, además de un fortalecimiento de sus recursos para enfrentar las dificultades cotidianas. Las sesiones son breves, estructuradas y combinan lo presencial con lo digital, un formato que se adapta bien a la realidad de jóvenes que ya viven parte importante de su vida en pantallas. Los especialistas también pusieron el foco en la familia como el factor protector más poderoso: cuando hay comunicación, acompañamiento y cohesión en el núcleo familiar, el riesgo disminuye de manera significativa. Y advirtieron sobre el lado opuesto: la exposición a contenidos en redes sociales puede actuar como factor de riesgo y favorecer fenómenos de contagio en conductas autolesivas.
Para las familias que quieran saber a qué prestar atención, los especialistas identificaron las señales que no deben ignorarse: cambios bruscos en el estado de ánimo, irritabilidad persistente, dificultades para dormir o concentrarse, aislamiento social, pérdida de interés en actividades que antes gustaban y expresiones de desesperanza o deseos de no seguir viviendo. Frente a cualquiera de ellas, la recomendación es clara: conversar de manera abierta y sin juicios, fortalecer los espacios de comunicación en casa y buscar apoyo profesional sin esperar a que la situación escale. El Servicio de Salud Maule puso en marcha algo importante esta semana, pero la prevención, como siempre, empieza en casa.


























