¡Entre pifias y aplausos! Kramer termina su primera noche del festival con gaviotas de oro y plata
El comediante nacional regresó a la Quinta Vergara con una rutina cargada de nuevas personificaciones y una aguda crítica social, logrando la ovación total de un público que lo premió con las Gaviotas de Plata y Oro.
Stefan Kramer reafirmó su estatus como el imitador más importante de Chile al protagonizar una de las noches más exitosas en la presente edición del Festival de Viña del Mar. Con un espectáculo que se extendió por más de una hora, el artista logró cautivar al "Monstruo" desde los primeros minutos a través de un despliegue de talento que combinó música, proyecciones audiovisuales y una serie de caracterizaciones inéditas. La rutina, que se mantuvo bajo estricto secreto hasta su estreno, sorprendió por incluir a figuras de la contingencia política nacional e internacional, demostrando la capacidad de observación y el perfeccionismo técnico que han caracterizado su carrera.
El show no solo se centró en la risa inmediata, sino que también incorporó pasajes de profunda reflexión sobre la identidad chilena y los cambios sociales de los últimos años. Esta mezcla de humor inteligente y destreza física permitió que Kramer manejara los tiempos de la Quinta Vergara con absoluta maestría, logrando picos de audiencia que lo posicionaron como lo más visto de la jornada televisiva. Los asistentes, que repletaron el recinto viñamarino, no dudaron en interrumpir su presentación en múltiples ocasiones para exigir los máximos reconocimientos, los cuales fueron entregados entre aplausos y cánticos de apoyo al comediante.
Tras su exitoso paso por el escenario, el artista agradeció el cariño del público y destacó la importancia de volver a encontrarse con la gente en un escenario tan relevante para su trayectoria. Su triunfo en Viña 2026 consolida una relación de casi dos décadas con el certamen, dejando la vara alta para los próximos humoristas que deberán enfrentar al exigente público del festival. Con esta presentación, Kramer demuestra que sigue vigente y en constante evolución, adaptando su arte a los nuevos tiempos y manteniendo intacta su capacidad para sorprender y hacer reír a todo un país.

























