Casos respiratorios graves aumentan 20% en el Maule pese a la baja en las consultas generales
El Servicio de Salud Maule reportó un alza de 150 a 180 pacientes con Infecciones Respiratorias Agudas Graves en la última semana epidemiológica, mientras el Virus Respiratorio Sincicial gana terreno frente a la influenza A. La autoridad sanitaria llama a no esperar signos de alarma para consultar.
Pese a que las consultas por enfermedades respiratorias bajaron levemente durante la última semana epidemiológica en la Región del Maule —representando un 30,6% de las atenciones en SAPU y SAR, 3,8 puntos menos que la semana previa—, el Servicio de Salud Maule mantiene la alerta ante el comportamiento de los casos más severos. Las Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG) subieron de 150 a 180 pacientes, un incremento cercano al 20% concentrado principalmente en los hospitales de mayor complejidad de la región. La doctora María Fernanda Ramos González, jefa subrogante de la Unidad de Programas Transversales del servicio, explicó que el escenario epidemiológico cambia semana a semana y que, si bien las consultas generales no muestran un alza sostenida, sí preocupa el aumento de los cuadros graves, por lo que insistió en no relajar las medidas de prevención.
El organismo también advirtió un cambio en la circulación viral de la región: durante la semana epidemiológica 29, el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) pasó de 10,58% a 18,86% de presencia, mientras la influenza A bajó de 23% a 14%. A esto se suma la circulación simultánea de rinovirus (24,86%) e influenza B (29,43%), lo que según la doctora Ramos configura una transición del patrón viral que exige reforzar el cuidado de los grupos más vulnerables, como niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. La especialista aclaró, además, que el frío por sí solo no causa infecciones respiratorias, sino que favorece los contagios al concentrar a las personas en espacios cerrados y con poca ventilación.
Frente a este escenario, el Servicio de Salud Maule reiteró un set de medidas preventivas —vacunación al día, ventilación de espacios cerrados, higiene de manos, uso de mascarilla ante síntomas y evitar fumar o vapear en el hogar— y llamó a estar atentos a señales de alarma que requieren atención médica inmediata, como dificultad para respirar, coloración azulada de labios o rostro, fiebre persistente o confusión, especialmente en lactantes, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. "No debemos esperar que aparezca una dificultad respiratoria avanzada para consultar. Una evaluación precoz puede hacer una diferencia importante, especialmente en las personas más vulnerables", concluyó la doctora Ramos.


























