Sueño de la casa propia: 600 familias de Talca recibieron las llaves de su casa: el día que dejaron de ser arrendatarios
El conjunto habitacional Mirador Caiván 1 fue entregado este viernes con departamentos de tres dormitorios, áreas verdes y salas multiuso, en una ceremonia cargada de emoción para familias que esperaron años para tener su propio hogar.
Hay momentos que no se olvidan, y recibir la llave de la primera casa propia es uno de ellos. Este viernes 600 familias de Talca vivieron ese momento cuando el Seremi de Vivienda y Urbanismo, Patricio Ponce, encabezó la ceremonia de entrega del conjunto habitacional Mirador Caiván 1, un megaproyecto del Programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda DS49 que se materializó en cuatro condominios de edificios de cinco pisos con departamentos de 60,57 metros cuadrados, tres dormitorios, living-comedor, cocina, logia y baño. El proyecto también contempló viviendas adaptadas para personas con discapacidad, 8.215 metros cuadrados de áreas verdes, cuatro salas multiuso y un estacionamiento por departamento. No es solo un techo: es un barrio completo construido desde cero para familias que llevaban años esperando.
Marcela Rojas, presidenta de la etapa 4 y una de las nuevas propietarias, lo puso en palabras que ningún comunicado oficial podría mejorar: fueron años de lucha y situaciones complejas, pero todo eso quedó atrás en el momento en que tuvo la llave en la mano. Para ella y para las otras 599 familias que entraron a sus departamentos este viernes, comienza una nueva etapa con sus propios desafíos, entre ellos aprender a vivir en comunidad en un conjunto habitacional que tendrá que construir su propia identidad de barrio. El seremi Heyer lo resumió con una imagen que el Gobierno ha convertido en consigna: pasar de un país de arrendatarios a un país de propietarios, y este viernes en Talca esa frase se tradujo en 600 llaves concretas.
La historia del conjunto no termina aquí. En el costado oriente del proyecto ya se construye Mirador Caiván 2, con otros 540 departamentos y un avance del 50%, lo que significa que en los próximos meses el barrio seguirá creciendo. El seremi Ponce fue directo al valorar la calidad de lo entregado, destacando que el estándar de los departamentos dista enormemente de los proyectos habitacionales de décadas pasadas. Una promesa que las propias familias podrán juzgar en los meses que vienen.


























