50 años construyendo el Maule: SERVIU celebró su aniversario con una promesa hacia adelante
Con una ceremonia cívica en Talca que reunió a autoridades, funcionarios, organizaciones sociales y representantes de la construcción, el servicio habitacional más importante de la región conmemoró medio siglo de historia y fijó los desafíos que vienen: barrios seguros, ruralidad con vivienda y ciudades más justas.
Medio siglo de llaves entregadas, barrios construidos y familias que pasaron de esperar a habitar. SERVIU Maule cumplió 50 años esta semana y lo celebró como corresponde a una institución pública: con una ceremonia cívica en Talca que reunió al delegado presidencial, el gobernador regional, parlamentarios, alcaldes, consejeros regionales, organizaciones sociales, representantes de la Cámara Chilena de la Construcción y el funcionariado que día a día hace que los proyectos avancen. El director subrogante Patricio Vásquez fue el primero en poner el tono del evento con una frase que resume bien el espíritu de la jornada: quienes forman parte de esta institución tienen la responsabilidad de cuidarla y mejorarla, porque el desafío de los próximos 50 años probablemente será el mismo que inspiró a sus fundadores en 1976, que cada familia del Maule pueda desarrollar su proyecto de vida en una vivienda propia, en un barrio con todos los servicios y en una comunidad donde quieran permanecer.
El seremi Patricio Ponce usó el aniversario para mirar hacia adelante con un diagnóstico que no endulza la realidad. La nueva etapa del servicio debe abordar problemas que no existían o eran menores hace cincuenta años: inseguridad en conjuntos habitacionales, deterioro de barrios y la necesidad de recuperar la presencia del Estado en los territorios. Su compromiso fue claro y colectivo: pasar de entregar soluciones habitacionales a entregar barrios seguros y amables, que funcionen tanto para un niño de 8 años como para un adulto de 80, y ciudades más justas. El gobernador Álvarez-Salamanca sumó la dimensión que más le preocupa en la región: los sectores rurales, donde numerosos comités habitacionales siguen esperando y donde generar condiciones de vida digna es también una forma de evitar que la gente migre hacia las ciudades en busca de lo que el campo no puede ofrecerles.
La ceremonia terminó con cuecas, bailes y la Banda Instrumental de la Escuela San Rafael poniendo el Himno Nacional, un cierre que le dio a los 50 años de SERVIU Maule el carácter festivo y comunitario que una institución de este tipo merece. Porque detrás de cada cifra de viviendas construidas hay una historia de familia, y celebrar eso con música y baile es exactamente lo más apropiado.


























