Casos de sífilis en adultos mayores se disparan en Chile: diagnósticos en mujeres de 60 años se duplicaron en cuatro años
En 2025 el país registró el nivel más alto de casos de sífilis de su historia, con más de 11 mil diagnósticos. Aunque el foco tradicional está en jóvenes de 20 a 39 años, las personas de 60 años y más ya concentran cerca del 14% de las notificaciones, un alza que expertos atribuyen a la falta de educación sexual y pesquisa dirigida a este grupo etario.
Según el informe epidemiológico 2025 del Ministerio de Salud, la tasa de notificación de sífilis en el país se multiplicó por 2,4 veces en la última década, llegando a 55,2 casos por cada cien mil habitantes el año pasado. Si bien la mayoría de los diagnósticos sigue concentrada en adultos jóvenes, el segmento de 60 años y más mostró algunos de los aumentos porcentuales más marcados: en el caso de las mujeres mayores, la tasa se duplicó entre 2021 y 2025, mientras que en los hombres del mismo tramo etario los casos confirmados subieron de 419 a 909 en el mismo período, acumulando 1.545 personas mayores diagnosticadas durante 2025.
Para la doctora Adele Schwartz Benzaken, de la organización AIDS Healthcare Foundation (AHF), este comportamiento evidencia una epidemia que crece de forma poco visible, favorecida por el carácter asintomático de la bacteria y la ausencia de controles periódicos entre las personas mayores. En la misma línea, Francisco Rubio, director de Advocacy de AHF para América Latina y el Caribe, sostiene que el incremento refleja un cambio demográfico que las políticas de prevención no han sabido capturar, señalando que datos de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género muestran un uso de condón extremadamente bajo entre mayores de 60 años, lo que —según explica— deja a un grupo con vida sexual activa prácticamente sin protección.
Los especialistas atribuyen este escenario a un sesgo histórico de las campañas sanitarias, que han asumido erróneamente que la actividad sexual disminuye con la edad, postergando así la detección temprana en este grupo. Rubio agrega que la creciente adopción de alternativas biomédicas para prevenir el VIH, como la profilaxis preexposición, ha ido acompañada de una menor promoción del condón, lo que habría contribuido al alza de otras infecciones de transmisión sexual. Frente a este panorama, desde AHF plantean la necesidad de reforzar la educación sexual, la pesquisa temprana y el acceso a tratamiento —como la penicilina benzatínica— también para la población adulta mayor, apostando por estrategias de diagnóstico más accesibles y descentralizadas.


























