Cocinar sin contaminar: 80 futuros ingenieros de Talca aprendieron por qué la cocción limpia es el próximo desafío energético del país
La Seremi de Energía llevó a AIEP Talca dos jornadas sobre cocción limpia de alimentos e innovación residencial, formando a estudiantes de electricidad, construcción y programación en una temática que cruza pobreza energética, salud y transición energética.
Hay un problema que ocurre dentro de las casas y que pocas veces aparece en el debate energético: la forma en que las familias cocinan. Cocinar con leña, carbón o gas en espacios mal ventilados genera contaminación intradomiciliaria que afecta directamente la salud de quienes viven ahí, y en Chile esa realidad es especialmente aguda en hogares en situación de pobreza energética. Ese es el punto de partida de las charlas que la Seremi de Energía del Maule llevó a AIEP Talca en dos jornadas que reunieron a más de 80 estudiantes de carreras técnicas e ingenierías vinculadas a electricidad, construcción, programación y prevención de riesgos. El mensaje del seremi Carlos Muena fue claro: la transición energética no se completa sin abordar cómo cocinan las familias chilenas, y para hacerlo se necesitan profesionales formados en esa realidad y capaces de desarrollar soluciones con pertinencia territorial.
Las charlas abordaron el contexto de la pobreza energética en Chile y su relación con los usos del hogar, los resultados del proceso de caracterización de la cocción de alimentos que el Ministerio desarrolló durante 2025, y las brechas, desafíos y oportunidades concretas para innovar en este ámbito. El director de AIEP Talca, Herman Jamett, valoró la instancia como una oportunidad para que sus estudiantes conozcan de primera mano las políticas públicas y descubran cómo pueden aportar desde la innovación a soluciones que reduzcan el gasto energético de las comunidades. Ese vínculo entre academia y mundo público es exactamente el que el Ministerio de Energía busca fortalecer a través de su lineamiento de Educación Energética y Capital Humano.
Lo que hace relevante a estas jornadas más allá del contenido específico es la audiencia que las recibió: estudiantes que en pocos años estarán diseñando instalaciones, programando sistemas y supervisando proyectos que tendrán impacto directo en cómo las familias del Maule consumen energía en sus hogares. Que lleguen a esos roles con una comprensión de la cocción limpia, la contaminación intradomiciliaria y la eficiencia energética residencial es una apuesta de largo plazo que el Ministerio de Energía está haciendo desde las aulas.


























