Chile se queda sin cunas: la caída de la natalidad obliga a cerrar maternidades en todo el país
Los nacimientos bajaron casi un 47% en tres décadas y los recintos de salud ya sienten el golpe: camas obstétricas desaparecen y unidades enteras cierran sus puertas para dar paso a otras especialidades.
Chile registró en 2025 apenas 146.446 nacimientos, una cifra que contrasta brutalmente con los más de 275 mil bebés que llegaron al mundo en 1993. Ese desplome sostenido de más de cuatro décadas ya no es solo un dato demográfico preocupante: se está traduciendo en cierres concretos de maternidades a lo largo del país. La disponibilidad de camas obstétricas en hospitales públicos cayó un 23,6% en los últimos 15 años, pasando de 2.929 en 2010 a 2.239 en 2025. El sistema de salud, tanto público como privado, reorganizando sus prioridades a la fuerza.
El sector privado ya tomó decisiones concretas. RedSalud cerró cuatro unidades de maternidad entre 2021 y 2023, en Vitacura, Valparaíso, Magallanes y Temuco, argumentando que en ciertos casos no se alcanzaban los dos partos diarios necesarios para garantizar estándares mínimos de seguridad. Los espacios liberados fueron reconvertidos para atender enfermedades con mayor demanda actual, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Esta semana se sumó otra baja: el Hospital Clínico de la Fuerza Aérea (FACh) anunció el cierre de su Unidad de Maternidad a partir del 1 de junio, traspasando esas prestaciones al Hospital de Carabineros.
Quienes sí logran mantenerse a flote apuntan a una clave: la calidad por sobre la cantidad. Clínica Alemana registró 3.880 partos en 2025 y se mantiene como la principal maternidad del sector privado, mientras que Clínica Universidad de los Andes creció cerca de un 5% en el mismo período. Para el presidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, el desafío no es preservar todas las maternidades tal como estaban, sino construir una red moderna y flexible que no sacrifique acceso ni seguridad. El riesgo, advierte, es que los cierres sin planificación generen pérdida de equipos entrenados, aumento de traslados y brechas de acceso para mujeres en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Chile tiene cada vez menos nacimientos pero los que ocurren son cada vez más complejos, y eso exige un sistema que esté a la altura























