MIENTRAS PERÚ FORTALECE SU AGRICULTURA, CHILE SIGUE DEBILITANDO EL MOTOR ECONÓMICO DEL MAULE
Alamiro Garrido Cáceres, consejero regional del Maule y presidente de la Comisión de Agricultura, Estrategia y Fomento Productivo, reiteró su preocupación por la situación que enfrenta actualmente la agricultura chilena y especialmente la realidad del Maule, señalando que desde hace años ha planteado la necesidad de generar políticas públicas modernas, incentivos e inversión para fortalecer el sector agrícola nacional.
Garrido, ingeniero agrónomo, productor y exportador agrícola, ha sostenido permanentemente que la agricultura debe ser considerada una actividad estratégica para Chile y particularmente para regiones como el Maule, donde gran parte de la economía regional depende directa e indirectamente del mundo agrícola.
En ese contexto, destacó lo que actualmente está realizando Perú tras aprobar una nueva ley agrícola que reduce impuestos al sector, pasando de una carga tributaria cercana al 30% a tasas preferenciales del 15%, además de incorporar incentivos para inversión, riego, infraestructura y fortalecimiento de las exportaciones agroalimentarias.
“El problema es que mientras Perú fortalece su agricultura y genera mejores condiciones para atraer inversiones, en Chile seguimos aumentando costos, burocracia e incertidumbre para quienes producen”, señaló.
Asimismo, indicó que hace mucho tiempo viene planteando la necesidad de modernizar la mirada hacia la agricultura, entendiendo que el agro no solo produce alimentos, sino que también mueve empleo, desarrollo económico, comercio, servicios y turismo en las regiones.
“El Maule no se entiende sin agricultura. Comunas como Yerbas Buenas, Longaví, Retiro, Romeral y muchas otras dependen profundamente del campo. El comercio local, el transporte, los servicios y miles de empleos existen gracias a la actividad agrícola. Aunque a nivel nacional el aporte del agro pueda parecer menor frente a otras industrias, para nuestra región la agricultura es el verdadero motor económico y social”, agregó.
Garrido también manifestó preocupación por los distintos rubros que actualmente atraviesan complejos escenarios productivos y económicos, mencionando la crisis de la remolacha, las dificultades del trigo, el maíz y el arroz, además de los problemas de riego y escasez hídrica que afectan a viñateros, productores de berries y cerezas.
Finalmente, sostuvo que Chile debe abrir una discusión seria respecto al futuro del agro y avanzar hacia medidas concretas que permitan fortalecer la competitividad agrícola, impulsar la agroindustria y evitar que más empresas chilenas continúen expandiendo sus inversiones hacia países como Perú debido a las mejores condiciones existentes.
“Hace tiempo venimos planteando que la agricultura necesita apoyo real, incentivos tributarios, infraestructura hídrica, innovación y una mirada descentralizada. Defender la agricultura no es solamente defender al campo, es defender el empleo, la economía regional y el futuro de miles de familias del Maule y de Chile”, concluyó.


























