Fin a los triciclos en la puerta del colegio: Molina invertirá $29 millones para que la Escuela Casa Blanca deje de inundarse
El alcalde Felipe Méndez anunció obras que contemplan ahondar el canal de desagüe, renovar los puentes de acceso y construir cinco resumideros, con el objetivo de que todo esté listo antes de que el invierno arrecie.
Cada vez que llueve en Molina, los alumnos de la Escuela Casa Blanca tienen que ingeniárselas para llegar a clases sin mojarse. El canal de desagüe ubicado en el ingreso del establecimiento se desborda con cualquier precipitación considerable, inundando el acceso y obligando a los estudiantes a cruzar en triciclos u otros artefactos improvisados. Es una imagen que se repite desde hace décadas y que el alcalde Felipe Méndez conoce de cerca, porque la venía observando desde antes de asumir como jefe comunal, cuando todavía era concejal. Ahora, con las herramientas que le da el cargo, decidió que este invierno sería el último con ese problema.
El municipio destinará cerca de $29 millones de sus propios recursos para ejecutar una serie de faenas que van al fondo del asunto. Las obras incluyen ahondar el conducto de desagüe, reemplazar completamente los puentes de acceso al establecimiento y construir cinco resumideros que permitan encausar el agua de lluvia antes de que alcance a acumularse en el frontis del colegio. No se trata de parches ni de limpiezas preventivas como las que se han hecho año a año sin resultados duraderos, sino de una intervención estructural pensada para eliminar el problema de raíz.
Méndez fue directo al comunicar la medida: los niños no tienen por qué llegar a su escuela en bicicleta ni esquivando charcos. El acceso a la educación no debería tener obstáculos literales en la puerta. Los trabajos, financiados íntegramente por el Concejo Municipal, se proyectan listos durante el mes de julio, justo en el corazón del invierno maulino y cuando más se necesita que el problema ya no exista.


























