Trump le pone precio a Chile: la amenaza arancelaria que pone en jaque a la fruta que exporta el Maule
Washington acusa al país de no bloquear el ingreso de productos elaborados con trabajo forzoso y propone un arancel adicional de 12,5% que golpearía directamente a los sectores exportadores más importantes.
Una investigación del gobierno de Estados Unidos concluyó que Chile y otras 59 economías no tomaron las medidas necesarias para prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. La consecuencia directa es una propuesta de arancel adicional que el Representante Comercial estadounidense Jamieson Greer justificó sin rodeos: es inaceptable que los socios comerciales más relevantes de Washington no aborden el problema, porque eso obliga a los trabajadores norteamericanos a competir en condiciones desiguales. Para Chile y otras 53 economías en la misma situación, la propuesta es el gravamen máximo de un 12,5% adicional. Lo que complica aún más el panorama es que productos como la uva, el arándano, las cerezas y las manzanas no están incluidos en las excepciones del listado y quedarían sujetos al arancel, a diferencia del cobre, que sí está excluido.
Los sectores exportadores encendieron las alarmas de inmediato. El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, llamó a la calma señalando que por ahora se trata de una recomendación del USTR no vinculante, sin efecto inmediato ni alza concreta de aranceles. Más preocupado se mostró el rubro salmonero: Patricio Melero, presidente de SalmonChile, reconoció que la situación genera preocupación para la salmonicultura chilena y anunció que el gremio agotará todas las instancias disponibles para aportar antecedentes que permitan una evaluación adecuada. Por su parte, la presidenta de Sofofa, Rosario Navarro, subrayó que Chile cumple con altos estándares laborales nacionales e internacionales, y llamó a transmitirlo con rigor en las instancias que correspondan para evitar la imposición de sobretasas.
El gobierno de Kast optó por la vía diplomática y técnica. La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) precisó que desde abril, cuando se inició la investigación, Chile ha sostenido conversaciones permanentes con sus contrapartes y ha participado activamente en las instancias de consulta pública. El Ejecutivo también activó una mesa interministerial con los Ministerios del Trabajo y Hacienda para definir un curso de acción conjunto, y confirmó que Chile participará en las audiencias públicas que abrirá Estados Unidos sobre el tema el próximo 7 de julio. El trasfondo político no es menor: la relación bilateral venía en un momento de acercamiento tras la firma de un acuerdo en minerales críticos en abril y la reunión entre Kast y Trump en la cumbre Shields of the Americas, lo que hace de este nuevo frente arancelario un capítulo incómodo en una relación que ambos lados querían mantener en buenas condiciones.


























