El abogado que conoce el TRM por dentro asume su conducción: Ariel Amigo llega con doce años de gestión pública y un mandato claro
El nuevo Secretario Ejecutivo del Teatro Regional del Maule tiene trayectoria en la Presidencia, el Congreso, la Intendencia y seis años como Administrador Municipal de Talca, además de haber integrado el propio Directorio del teatro que ahora dirige.
Cuando alguien asume la conducción de una institución que ya conoce desde adentro, la curva de aprendizaje se acorta considerablemente. Ariel Amigo Vidal llega al Teatro Regional del Maule como su nuevo Secretario Ejecutivo con una ventaja que no muchos tienen: ya fue parte del Directorio durante varios años, lo que le da una lectura directa de los desafíos internos y las oportunidades que el TRM todavía tiene por desarrollar. Abogado de la Universidad de Chile con Magíster en Gestión de Gobierno, su carrera en el sector público pasó por la Presidencia de la República, el Congreso Nacional, la Intendencia del Maule, el Ministerio Secretaría General de Gobierno y más de seis años como Administrador Municipal de Talca, una experiencia que lo formó en conducción de equipos, gestión financiera y administración de recursos públicos a escala real.
El mandato que Amigo se impone al asumir tiene dos ejes que van de la mano: democratizar el acceso a la cultura en las 30 comunas del Maule y modernizar la gestión interna del teatro para que los recursos disponibles rindan más. Para el nuevo secretario ejecutivo, ambas cosas no son objetivos separados sino parte de la misma lógica: una institución que funciona con eficiencia puede llegar más lejos, a más comunas, con más programación y con mayor impacto en las comunidades que el TRM tiene la misión de servir.
Hay también una motivación personal que Amigo no esconde. Hace seis meses se convirtió en padre de Mateo, y ese hecho tiñe de otra manera la responsabilidad que asume. Fortalecer el principal teatro del centro-sur de Chile no es solo un desafío administrativo, dijo al asumir, sino la oportunidad de construir un legado cultural para las generaciones que vienen. Una perspectiva que, viniendo de quien acaba de tener un hijo, suena completamente genuina.


























