"Tengo un hijo que me necesita 24/7": 25 cuidadoras de Pelluhue encuentran en el FOSIS un camino hacia su propia autonomía
El Programa Familias capacitó a mujeres que dedican su vida al cuidado de familiares en educación financiera, emprendimiento y autocuidado, entregándoles además un kit con herramientas de producción y marketing para iniciar sus propios proyectos.
Ser cuidadora a tiempo completo significa, para muchas mujeres, que el mundo laboral simplemente queda fuera de alcance. Elinia Hernández Mayorga lo describe sin rodeos: tiene un hijo que requiere su presencia las 24 horas del día, los siete días de la semana, y esa realidad ha definido buena parte de su vida adulta. Para ella y otras 24 personas cuidadoras de Pelluhue, el Programa Familias del FOSIS abrió esta semana una puerta que no suele estar disponible para quienes viven en esa condición: una serie de talleres de educación financiera, emprendimiento y autocuidado, pensados específicamente para personas que dedican su tiempo al cuidado de otros y que buscan, sin dejar esa labor, encontrar también una fuente de ingresos propia.
La capacitación no se quedó en lo teórico. Cada participante recibió, junto a su diploma, un kit de emprendimiento con elementos de producción y marketing, pensado para que los conocimientos adquiridos en gestión financiera tengan una aplicación inmediata. La ceremonia de certificación fue encabezada por el director regional del FOSIS, César Muñoz Vergara, con la presencia del diputado Daniel Bustos Leal, una señal de que este tipo de iniciativas no pasan desapercibidas para quienes toman decisiones a nivel regional y nacional.
Muñoz Vergara fue directo sobre el sentido más profundo de este programa: se trata de revalorizar el rol de las mujeres cuidadoras, que en su gran mayoría son también jefas de hogar y que históricamente han visto su trabajo invisibilizado precisamente porque ocurre dentro de las cuatro paredes de una casa. El programa no ignora las condiciones particulares que enfrenta cada familia, sino que las toma como punto de partida para mostrar que el emprendimiento puede ser una vía real de mejora en la calidad de vida, incluso para quienes tienen jornadas que no terminan nunca.


























